Log in or Create account

NUMERO 21 - 29/07/2026

La decadencia del principio republicano de responsabilidad del poder en los USA. A propósito del 250 aniversario de la Declaración de Independencia

La Declaración de Independencia, cuyo 250 aniversario celebramos, no proclamaba la ruptura de las colonias británicas con la Corona inglesa, algo que ya se había producido dos días antes mediante la Resolución Lee, aprobada por el Segundo Congreso Continental. El documento redactado por Thomas Jefferson justifica moralmente ante el mundo una decisión trascendental e histórica que ya había sido tomada. Pero la Declaración era también un documento proyectado hacia el futuro que daba forma a los principios de legitimidad sobre los que había de descansar el nuevo orden político. Como texto revolucionario, presenta una pars destruens —la demolición, mediante una argumentación racional, de la legitimidad del poder británico— cuyo correlato es una pars construens que prefigura la fundación de un nuevo orden político. Así, aunque no contiene reglas jurídicas, la Declaración ha sido comprendida como un documento constitucional —o protoconstitucional— en la medida en que fija en parte el marco moral del futuro proceso constituyente norteamericano. Más allá de la idea del hombre que se refleja en ella —como sujeto dotado por el Creador de derechos inalienables, racional, responsable de la historia y moralmente igual—, hay también una idea republicana del poder y de la comunidad política que encontrará concreción en el pacto constitucional de 1787. La Declaración no ha formado parte de la normatividad de la Constitución, pero sí de la mitología constitucional del país. Aunque está muy lejos de ser —como la propia Constitución— un texto antropológicamente inocente y carga con el pecado original de la esclavitud, ha desempeñado, casi como un fetiche constitucional, una función simbólica e integradora de la comunidad política norteamericana. En su doscientos cincuenta aniversario, la relectura de sus líneas, concebidas en buena medida para justificar la revolución frente a un poder ilimitado y concentrado, pone precisamente de relieve un problema contemporáneo: el de la concentración del poder. El constitucionalismo se enfrenta hoy, allí... (segue)



Execution time: 224 ms - Your address is 18.97.14.88
Software Tour Operator